12 enero, 2007

La pequeña anduvo durante harto tiempo por el país de los Árboles Imperecederos. No obstante, no tuvo mejores resultados que en los lugares que antes visitó.


Amalia comprendió que su sombra no podía estar en otro lado que no fuera en ella. En ese instante se topó con una cadenita que colgaba del cielo, la jaló y entonces se encendió una luz maravillosa y especial. Inmediatamente apareció su sombra. Amalia sintió que estaba completa y la ausencia de su sombra se debía a que ella vivía en oscuridad. Mientras ella admiraba su oscura silueta, los caballeros se desvanecían por completo y Amalia sonrió.


FIN

7 escribe y manda fruta:

lore y rorro dijo...

Espero que les haya gustado este cuento. Y colorín colorado este cuento a terminado.

Alejandra dijo...

Bonito tu cuento Lore, y muy lindos los dibujos.. chao!

silvia dijo...

Está muy lindo el cuento, preciosas las ilustraciones.

Rorro dijo...

¡Muy bien Amalia! Costó pero lo lograste.

A todas las Amalias del mundo:
Recuerden que nunca deben temer a iniciar la búsqueda, no se den por vencidas y siempre se encontrarán a ustedes mismas.


Magnífico cuento e ilustraciones. Reitero con mucho orgullo mis felicitaciones a la autora.

PD: nótese cuidadosamente el sistema de iluminación.

R.

carlita dijo...

jijiji q son chistosos los comentarios de R.

Felicitaciones a L. por sus bellas ilustraciones.

Y por supuesto a Amalia por encontrar la luz necesaria para iluminar su vida.

F.

Rorro dijo...

¿Chistoso?

Anónimo dijo...

no solo me gusto este cuento
de hecho me encanto!
:)
atT:vero